martes, 8 de abril de 2014

Un proyecto memorable: convertirme en un Tragapalabras.


En la pared de mi clase hay un agujero.
Negro y profundo.

Dentro vive Tragapalabras, un pequeño ser que necesita de nosotros para alimentarse. Él necesita palabras y yo he aprendido a leer y escribir para regalarle muchas.

Tragapalabras, no se deja ver, es muy tímido, pero tiene un Blog donde nos deja pequeños retos, y nosotros le llenamos la nevera de chistes, poesías, cuentecillos, relatos y noticias, lo que más le gusta de todo son los trabalenguas, y las palabras difíciles, o muy largas.

Después de dos años, conviviendo y escribiendo mucho, y cada vez mejor, ahora yo

¡también soy un Tragapalabras!




2 comentarios:

Blanca dijo...

Una gran idea, Ana. Muchas gracias. Un beso

Ana Municio dijo...

Gracias a ti Blanca, un abrazo.